Vuelve la especulación a Galapagar

El Ayuntamiento de Galapagar (PP), ha iniciado los trámites para promover una «modificación puntual de las normas urbanísticas» con el fin de edificar 652 viviendas sobre suelo actualmente calificado como rústico. Dicha actuación urbanística supondría alrededor de 2.000 habitantes más para un municipio que cuenta actualmente con 32.500 habitantes y quedará exclusivamente en manos de la promotora Ikasa.

La promoción privada, publicitada como “Los Altos de La Navata” ha quedado ya en manos de la promotora Ikasa, que incluso ha impreso miles de folletos promocionales con textos sospechosamente favorables al Ayuntamiento de Galapagar. Se da la paradoja de que el madrileño municipio de Galapagar no cuenta actualmente con ningún planeamiento urbano legal, ya que la realidad de su suelo se regula por las Normas Urbanísticas de COPLACO aprobadas en 1976. Galapagar es, por tanto, el único municipio de la Comunidad de Madrid que cuenta con un planeamiento preconstitucional y un lugar en el que la especulación urbanística ha campado a sus anchas en los últimos 35 años. Es también el único municipio de Madrid donde las presiones urbanísticas se notan: en los últimos 14 años se han sucedido seis alcaldes.

Para el Alcalde del Partido Popular Daniel Pérez, que logró la alcaldía el año 2008 mediante una moción de censura con un grupo independiente de la localidad que adquirió de inmediato la Concejalía de Urbanismo, “Los Altos de la Navata” es la oportunidad que Galapagar lleva esperando décadas y ahora no la podemos dejar escapar, más aún cuando una inversión privada a elegido nuestro municipio para atraer actividad económica y generar empleo. Palabras que coinciden con las escritas en los lujosos folletos distribuidos ya por toda la población, y pagados por Ikasa, en los que se habla de “3.500 puestos de trabajo” o en que la actuación urbanística supondrá una inversión de “100.000.000 millones de euros con coste cero al Ayuntamiento”, siendo la primera vez que una urbanizadora se preocupa por lo que el proyecto pueda costar al consistorio.

Cifras de infarto

Nadie diría que España está en crisis o que es cierto el desplome del mercado inmobiliario: Ikasa ha prometido “gastarse” en torno a 100 millones de euros en la exclusiva inversión de Galapagar, aunque no determina los plazos: lo que quiere primero es que el Ayuntamiento de apruebe las nuevas parcelaciones en un suelo que actualmente tiene el calificativo de “rústico”, es decir, que no se puede levantar ni un solo ladrillo.

Actualmente son pastos para vacas y caballos que abarcan un total de 359.663 m2. Se ha dicho que el 33 por ciento del suelo se cederá al Ayuntamiento para equipamiento público y viviendas de protección, aunque la experiencia en Galapagar es que esas viviendas de protección “nunca se ejecutan”, como ocurrió en la Modificación de San Gregorio, que permitía edificar incluso bajo las líneas de alta tensión: las casas nunca se han edificado, aunque la parcelación del suelo benefició a la familia de uno de los concejales que la aprobó. Lo que si ha previsto el Ayuntamiento es suelo para otras promociones privadas, como un gigantesco Colegio Concertado de casi 30.000 m2, un nuevo centro comercial o un exclusivo club deportivo para hípica, tenis o pádel.

El grupo Ecologistas en Acción ha considerado que “no se debe desproteger la zona porque linda con el Parque Regional del Guadarrama y con montes preservados, tiene una parte de encinar y de fresneda, y cuenta con praderas húmedas y pastizales de alta calidad”, y los vecinos denuncian que en el último avance de plan general de ordenación urbana que se presentó en el año 2009, y todavía está en tramitación, esta área venía ya definida para el futuro con “la mitad de viviendas de las que ahora se planifican con esta nueva modificación urbanística”.

Tras haber logrado elevar al pleno la aprobación de la modificación puntual de las normas, se abrirá el periodo de exposición pública y alegaciones, en el que el Alcalde se ha afanado en intentar explicar detenidamente a todos los vecinos lo relacionado con este proyecto en el que quedan excluidos cualesquiera otros propietarios del municipio.

Galapagar, solo pelotazos

Los últimos tiempos han llamado la atención por el elevado número de “sospechosas modificaciones puntuales” que se han llevado a cabo en Galapagar, un municipio que carece de Plan General de Ordenación Urbana-PGOU desde 1976.

Efectivamente, el 28 de marzo de 2006 se aprobó una Modificación Puntual de las Normas Complementarias y Subsidiarias de Galapagar, en el ámbito de la Unidad de Ejecución San Gregorio. Esta modificación, también impulsada por un gobierno del PP, supuso un “pelotazo” que fue llevado a los Tribunales, incluso hasta el Tribunal Supremo, aunque finalmente no dieron la razón a los recurrentes, pese a reconocer que los proyectos no estaban firmados por funcionarios municipales.

Posteriormente, durante el verano de 2011 se promovió a instancias del Instituto Religioso “Hijas de Santa María del Corazón de Jesús”, una nueva modificación “no substancial” también aprobada por el PP que permitió refundir en un nuevo polígono dos suelos separados por dos kilómetros que sumaban entre ambos casi 50.000 metros cuadrados. En este caso el beneficio “social” fue para las monjas, que pueden ampliar el colegio que regentan en un espacio que estaba ya colmatado, aunque la ampliación ha sido denunciada ante diversos organismos públicos al “intentar promoverse en un recinto donde se ubica una cripta ilegal” que no cuenta con los permisos oportunos, e intentar mantener esta actividad funeraria con la de un colegio infantil.

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